¿Por qué falla la biodigestión en las fincas? Cómo potenciar las ventajas de su biodigestor.
- 15 ene
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Actualizado: 15 ene

La biodigestión no falla por falta de residuos. Para aprovechar las ventajas del biodigestor, Inicie conociendo los riesgos de fallo.
¿Por qué muchos biodigestores dejan de funcionar y cómo evitarlo desde el inicio?
En Costa Rica —y en muchos países de la región— existe una percepción equivocada sobre los biodigestores:que si hay suficiente estiércol o residuo orgánico, el sistema “debería funcionar”.
La realidad es distinta.
La mayoría de los biodigestores que dejan de operar, producen menos biogás del esperado o terminan abandonados no fallan por falta de residuos, sino por una combinación de decisiones técnicas incorrectas tomadas antes de la instalación.
Entender esto es clave para cualquier productor o empresa que esté evaluando invertir en biodigestión.
El error más común: asumir que el residuo lo es todo
Es cierto que la biodigestión requiere sustrato, pero tener residuo no garantiza un proyecto exitoso.
En la práctica, hemos observado que muchos sistemas fallan incluso en sitios con abundante estiércol o residuos orgánicos, porque no se evaluaron correctamente factores críticos para potencializar las ventajas del biodigestor como:
cómo se maneja ese residuo diariamente
qué tan constante es la carga
si el sistema está diseñado para ese tipo específico de sustrato
y, sobre todo, para qué se va a usar el biogás
Tres causas reales de falla en proyectos de biodigestión
1. Mala carga del biodigestor
No todos los residuos se comportan igual dentro de un biodigestor.
Errores frecuentes incluyen:
variaciones grandes en la carga diaria
diluciones incorrectas
ingreso de materiales no compatibles
interrupciones prolongadas en la alimentación
Estos factores afectan directamente la producción de biogás y la estabilidad del proceso biológico.
Un sistema bien diseñado debe adaptarse a la realidad operativa del sitio, no a un escenario ideal en papel.
2. Manejo operativo incorrecto
Un biodigestor no es un equipo que se instala y se olvida.
Cuando no se evalúa previamente:
quién lo va a operar
cuánto tiempo puede dedicar
qué conocimientos mínimos se requieren
el sistema termina siendo subutilizado o mal manejado.
En muchos casos, el problema no es la tecnología, sino la falta de claridad sobre las responsabilidades operativas desde el inicio.
3. Expectativas irreales sobre el biogás
Este es quizá uno de los factores más críticos.
Muchos proyectos se plantean con expectativas poco realistas:
producción de biogás sobreestimada
ahorro económico inmediato
usos energéticos no compatibles con la escala real del sistema
Cuando el biogás no se integra correctamente a un proceso productivo concreto (calentamiento de agua, energía térmica, procesos específicos), su valor se diluye y el sistema pierde sentido operativo.
Entonces, ¿qué hace que un proyecto de biodigestión funcione?
Los proyectos que se sostienen en el tiempo tienen algo en común:
Comienzan con una evaluación técnica previa, no con una cotización.
Una evaluación técnica permite:
validar si el proyecto es viable o no
dimensionar correctamente el sistema
alinear expectativas reales de producción y uso
identificar riesgos antes de invertir
En algunos casos, incluso permite concluir que no es el momento adecuado para instalar un biodigestor, evitando una inversión innecesaria.
¿Cuál es el primer paso, entonces?
En Grupo SIP trabajamos con tecnología Sistema.bio bajo un principio claro: la biodigestión exitosa comienza con un diagnóstico técnico adecuado.
Por eso, antes de recomendar un sistema o emitir una cotización, realizamos una evaluación técnica que analiza:
los sustratos disponibles y su manejo
la operación real del sitio
el uso previsto del biogás
las condiciones mínimas para una operación sostenible
Este enfoque no solo mejora la probabilidad de éxito técnico, sino que protege la inversión del cliente y la sostenibilidad del proyecto en el tiempo.
Antes de invertir, valide su proyecto
La biodigestión es una excelente solución cuando se implementa correctamente. Pero no todos los sitios ni todos los proyectos son viables en cualquier momento.
Por eso, el primer paso no debería ser preguntar cuánto cuesta un biodigestor, sino validar si el proyecto tiene las condiciones técnicas y operativas para funcionar.
Por eso comenzamos con una evaluación técnica.


